DEBO ADVERTIRLE QUE LA HIPNOSIS ES UN COMPLEMENTO TERAPÉUTICO Y NO UN REMEDIO MILAGROSO. POR ELLO LA EFICACIA, O EL ÉXITO, EN UN TRATAMIENTO, VA EN FUNCIÓN DE CADA CASO Y DE LA IMPLICACIÓN, POR SU PARTE, AL MISMO.

ESTUDIADO EL SUYO LE PROPORCIONARÉ LA TERAPIA HIPNÓTICA CONVENIENTE SEGÚN MI CRITERIO PROFESIONAL AVANZANDO JUNTOS HACIA EL LOGRO DE SUS DESEOS Y OBJETIVOS

Ignacio F. Delgado (Nacho)

Dirijo el estudio de salud integral, nuevas psicologías e hipnosis ALBA ubicado desde hace 21 años en el corazón del barrio bilbaíno de Deusto.

 

Autor del libro LA VIBRACIÓN DEL ESPÍRITU, a la luz del yoga y la meditación. Editado en 2012 por Palibrio Ediciones. Número de Control de la Biblioteca del Congreso de EE.UU:2012903295.

www.lavibracióndelespiritu.com

 

Con 16 años comencé a interesarme por la parasicología, la psicología y las filosofías orientales, leía a Nietzsche, Kant y Jung, entre otros. A los 18 años comencé a estudiar y profundizar en todo lo relativo a la psique y la mecánica del comportamiento humano haciendo uso personal de la hipnosis con la intención de superar mis propios conflictos y lograr mis propósitos de vida.

 

Posteriormente indagué en las filosofías orientales iniciándome en disciplinas como el Yoga, Zen y Tao.

 

Tiempo más tarde investigue y me sumergí en el universo del chamanismo indoamericano viviendo múltiples experiencias psicotrópicas. Mi gran vocación siempre ha sido, y lo es, investigar y comprender el mundo de la psique y de la conciencia, desvelar el modo en cómo establecemos nuestros mecanismos psicológicos y cómo modificar esos patrones tan poderosos que impiden nuestra evolución, expansión y felicidad.

 

He estudiado y formado en psicología transpersonal, filosofía, hipnosis clínica y científica, medicinas naturales, neurociencia, medicina energética, técnicas específicas de psico-bio-energía, control mental, medicina china, dietética, nutrición, osteopatía y alguna que otra cosa más pero, sin duda, mi mejor maestro ha sido mi propia locura, mi caos; mis propias limitaciones, mis frustraciones, angustias y decepciones personales. Puedo decir y digo que he aprendido más de ello, a lo largo de estos últimos 30 años, que de todos cuantos libros he estudiado.

 

Mis crisis me han permitido comprender, de modo empírico y en profundidad, la psicología y naturaleza humana. Mis años de infierno personal me han servido para entender que el mundo es una construcción mental. Todo  cuanto vivimos y nos sucede es la respuesta de nuestro campo mental, asociado a nuestra educación, creencias y experiencias vitales. Nuestro gran poder es nuestra mente, nuestra imaginación, para bien o para mal. Si hacemos uso de este poder, con conciencia y sentido común, construiremos un mundo maravilloso, pero si desconocemos el uso de tal potencial, o lo utilizamos inadecuadamente, lo que nos sirve para construir la vida nos lleva a la destrucción de la misma.